Archivo | marzo, 2007

Fuera del cascarón

31 Mar

Casi uno de sus primeros recuerdos era el de su madre subida a un taburete en la cocina, apilando latas de comida en el armario de arriba. Sobre la mesa había más latas: piña, melocotón, naranjas pequeñas; sabía lo que eran por los dibujos. Le preguntó:

– ¿Para qué son esas latas?

El sol entraba por la ventana de la cocina que estaba detrás de la cabeza de su madre, y aunque él entrecerraba los ojos para protegerlos del resplandor, no podía verle bien la cara, pero recordaba que ella le miró durante lo que le pareció un largo rato antes de decir:

– Porque hay guerra, cariño.

– ¿Qué es la guerra? -preguntó él.

Pero jamás pudo recordar lo que le había respondido.

Ediciones Versal. Traducción de Carme Camps.

El sexo y el espanto.

31 Mar

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Llevamos en nosotros el desconcierto de haber sido concebidos.

No hay imagen que nos afecte que no nos recuerde los gestos que nos hicieron.

La humanidad no deja de ser la consecuencia de una escena que enfrenta a dos mamíferos, un macho y una hembra, cuyos órganos urogenitales, siempre que la anormalidad los invada, a partir del momento en que se vuelven  claramente deformes, se acoplan.

Agnes Grey

30 Mar

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CAPÍTULO PRIMERO.  LA RECTORÍA

En todas las historias verdaderas hay enseñanzas, aunque puede que en algunas nos cueste encontrar el tesoro, cuando lo encontramos es en cantidad tan exigua que fruto tan seco y marchito apenas compensa el esfuerzo de romper la cáscara. Si éste es el caso de mi historia, no soy competente para juzgarlo; a veces creo que puede resultar útil para algunos y entretenida para otros, pero que la juzgue el mundo; protegida por mi oscuridad y por el transcurso de los años, no tengo miedo de arriesgarme y expondré cándidamente ante el público cosas que no revelaría al amigo más íntimo.

Imán

30 Mar

   

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     Cuatro carros de asalto entran a media tarde en el campamento. Ruido inseguro de chatarra en la solidez del silencio. Traen la sequedad calcárea de los desiertos que rodean la posición y cierran las perspectivas sin un árbol, sin un pajaro.

    Poco antes llegaron dos batallones precedidos por los cuervos, que son la vanguardia espontánea de las columnas.

Hombre lento

29 Mar

CoetzeeEl impacto le alcanza por la derecha, brusco y sorprendente y doloroso, como una descarga eléctrica, y le hace salir disparado de la bicicleta.  “¡Tranquilo!”, se dice a sí mismo mientras vuela por los aires (¡vuela por los aires sin ninguna dificultad!) y, en efecto, nota que los miembros se le relajan obedientemente.

El americano impasible

28 Mar

Después de comer me quedé en mi cuarto de la rue Catinat, esperando a Pyle; me había dicho:

– Estaré contigo a las diez, a más tardar.

Cuando sonó la medianoche no pude contenerme más y bajé a la calle. En el rellano de la escalera había una cantidad de viejas, con pantalones negros, sentadas en cuclillas; como era febrero, supongo que no podían soportar el calor de la cama. Pasó pedaleando lentamente un triciclo de alquiler, hacia el río; se veían las luces encendidas donde habían desembarcado los nuevos aeroplanos norteamericanos. En toda la longitud de la calle no se veían ni rastros de Pyle.

Editorial Bruguera. Traducción de J. R. Wilcock

Beltenebros

27 Mar

Vine a Madrid a matar a un hombre al que no había visto nunca.