Archivo | enero, 2008

Martes de Carnaval

21 Ene

La casa del pecado, en un enredo de callejones, cerca del muelle viejo. Prima noche. Luces de la marina. Cantos remotos en un cafetín. Guiños de las estrellas. Pisadas de zuecos. Brilla la luna en las losas mojadas de la acera: Tapadillo de la Carmelitana: Sala baja con papel floreado: Dos puertas azules, entornadas sobre dos alcobas: En el fondo, las camas tendidas con majas colchas portuguesas: En el reflejo del quinqué, la daifa pelinegra, con un lazo detonante en el moño, cierra el sobre de una carta: Luce en la mejilla el rizo de un lunar. A la bruja que se recose el zancajo en el fondo mal alumbrado de una escalerilla hizo seña mostrando la carta. La coima muerde la hebra, y se prende la aguja en el pecho.

La Banda de la Araña

18 Ene

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Todo estaba en calma en Londres, e incluso en el mundo. Sin deducir por ello que el hampa descansase, no había ningun asunto sensacional que estallara en la primera página de los periódicos. Como siempre, había crímenes, asesinatos y robos, pero la polícia rara vez no llegaba a hacerse con los autores.
Sin embargo, esto nos sirve de preámbulo a una historia terrible.

La ladrona de libros

10 Ene

 

La muerte y tú

Primero los colores.

Luego los humanos.

Así es como acostumbro a ver las cosas.

O, al menos, así intento verlas.

Un pequeño detalle

Morirás.

Markus Zusak.

Traducción de Laura Martín de Dios.

Lumen, 2007

EUGENIA GRANDET

8 Ene

En ciertas ciudades de provincia hay casas que, al contemplarlas, inspiran una melancolía igual a la que provocan los claustros más sombríos, las landas más yermas o las más tristes ruinas. Acaso sea porque en estas casas se encuentran a la vez el silencio de los claustros, la aridez de las landas y la desnudez de las ruinas; la vida y el movimiento son ellas tan lentos, que un extraño las creería deshabitadas si no se encontrase de repente con la mirada pálida y fría de una persona inmóvil que, al ruido de unos paso desconocidos asoma su rostro casi monástico tras el alfeizar de la ventana.

(Traducción de M.Laín Martínez. Ed. Orígenes, S.A. 1982)

Diario de Hiroshima

7 Ene

6 de agosto de 1945

La hora era temprana; la mañana tibia, apacible y hermosa. Por los ventanales abiertos que dan al sur contemplé distraído el agradable contraste que ofrecían las sombras de mi jardín con el brillo del follaje, tocado por el sol desde un cielo sin nubes.

Michihiko Hachiya. Diario de un médico japonés (6 de agosto – 30 de septiembre de 1945). Madrid: Turner, 2005.

La cofradía de la uva

2 Ene

la-cofradia-de-la-uva.jpgEl septiembre pasado mi hermano telefoneó dese San Elmo una noche para comunicar que mamá y papá volvían a hablar de divorciarse.

– ¿ Y esto es una novedad ?

– Esta vez va de veras – repuso Mario.

Hacía cincuenta y un años que Nicholas y María Molise estaban casados, y, aunque se habían llevado fatal desde el principio, manteniendose unidos gracias al catolicismo a ultranza de mi madre, que soportaba con irritante paciencia el egoísmo y desprecio de su marido, con lo cual no lograba otra cosa que zaherirle. A estas alturas parecía una insensatez que dos viejos como ellos se separasen a edad tan avanzada, puesto que mi madre tenía setenta y cuatro años y mi padre sos más.

Pregunté a Mario qué era lo que había ocurrido en esta ocasión.

– Adulterio. Lo cogió in fraganti.

John Fante,  The brotherhood of the grape

Traducción del inglés de José Sempere

Ultramar, 1990