Archivo | abril, 2008

Veva

23 Abr

muestraportadaphp.jpgVine al mundo en Otoño.

Nadie me preguntó si quiería nacer o prefería quedarme en ese lugar sin nombre, pero que seguramente existe. Es como una esfera, llena de oportunidades, parecida al bombo de la lotería. De pronto sale tu bola y no sabes si eres el premio gordo, el segundo, el tercero, o la pedrea, con la diferencia de que la lotería termina en cuanto la bola cae al cesto, mientras la vida comienza justo en ese momento. Una gran aventura, si puedo expresarme como los mayores. Hasta ahora había tenido tanto trabajo que me ha sido imposible poner en orden mis memorias. A los nueve meses que acabo de cunplir, los niños empiezan a ser algo, No quiero perder ni un minuto de mi tiempo y voy a relatar lo vivido. tracfone ringtones | free ringtones maker | free new ringtones | free verizon wireless ringtones | free ringtones converter | free cellular phone ringtones | 2366i nokia ringtones | music real ringtones ringtones | free phone ringtones sprint | mobile phone ringtones | hot new ringtones | free ringtones and wallpaper | free sprint cell phone ringtones | cell phone ringtones verizon | crazy frog ringtones | free cingular ringtones | free jamster ringtones | free sms ringtones | cell music onto phone ringtones | download midi ringtones |

Anuncios

El jardín de las cenizas

22 Abr

el-jardin-de-las-cenizas.jpgUna mañana, hacia el final del verano en que me quemaron la cara, mi hermano pequeño y yo jugábamos a orillas del río que marcaba la frontera este de nuestro antiguo barrio, en el verde terreno aluvial que había sido el hogar y el suplico de mi pueblo durante siglos. Allí solía pintar con barro la espalda de Mitsuo, con una gruesa vara de cerezo que escondía en un bosquecillo de pacanas cercano cuando llegaba la hora de volver a casa. Me gustaba la forma de aquella rama, y la sensación de que tenía una pluma o un pincel en la mano. Tomaba barro de la orilla y lo transformaba en toda clase de figuras: árboles, peces, animales. El día que mataron a mis padres decidí dibujar la cara de mi abuelo. Yo había cumplido seis años pocas semanas antes. Mitsuo, mi hermano, tenía sólo cuatro años y tres meses.

Autor: Dennis Bock

Santa Evita

1 Abr

evita.jpg

Al despertar de un desmayo que duró más de tres días, Evita tuvo al fin la certeza de que iba a morir. Se le habían disipado ya las atroces punzadas en el vientre y el cuerpo estaba de nuevo limpio, a solas consigo mismo, en una beatitud sin tiempo y sin lugar. Sólo la idea de la muerte no ledejaba de doler. Lo peor de la muerte no era que sucediera. Lo peor de la muerte era la blancura, el vacío, la soledad del otro lado: el cuerpo huyendo como un caballo a galope.

Tomás Eloy Martínez,  Santa Evita, 1995.