Archivo | agosto, 2010

El Club de la Buena Estrella

30 Ago

Mi padre me ha pedido que ocupe la cuarta esquina en el Club de la Buena Estrella, sustituyendo a mi madre, cuyo puesto ante la mesa de mah jong está vacío desde que falleció, hace un par de meses. Mi padre cree que la mataron sus propios pensamientos.

Título: El club de la buena estrella
Autor:  Amy Tan
Traducción: Jordi Fibla
Editorial: Círculo de lectores

Filo entra en acción

15 Ago

Otli tenía el pelo corto y erizado, rojo como una zanahoria, y las orejas gachas de soplillo. Era delgado y alto con la piel llena de pecas. Pero éstas no eran los graciosos puntitos que con frecuencia caen tan bien en las narices respingonas de las chicas. Otli tenía todo elcuerpo blanco y marrón como un perro foxterrier; como si se hubiese puesto cerca de un pintor que pulverizase de marrón una pared blanca. Dos de sus manchas causaban verdadero asombro. Una en el carrillo izquierdo, que parecía África, hasta con el Cairo y el cabo de Buena Esperanza.  Otra junto al ombligo, a la derecha, del tamaño de la uña del pulgar, en forma de corazón y con un pequeño tallo arriba, en el centro. Igual que el as de picas de la baraja francesa.

Título: Filo entra en acción
Autor: Christine Nöstlinger
Traductora: Luis Pastor
Editorial: Aulstral juvenil – Espasa Calpe

Cuando Hitler robó el Conejo Rosa

5 Ago

Anna volvía del colegio con Elsbeth, una niña de su clase. Aquel invierno había nevado mucho en Berlín. La nieve no se había derretido; los barrenderos la habían apilado en el borde de las aceras, y allí había permanecido semanas y semanas, en tristes montones que se iban poniendo grises. Ahora, en febrero, empezaba a deshacerse, y había charcos por todas partes. Anna y Elsbeth, calzadas con botas de cordones, se los iban saltando.

Título: Cuando Hitler robó el conejo rosa
Autor: Judith Kerr
Traductora: María Luisa Balseiro
Editorial: Alfaguara