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Irse de casa

12 Mar

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PORTICO CON RASCACIELOS

Durante la tercera semana de agosto, descargaron sobre Manhattan varias tormentas que, al cesar de golpe, volvían más imprevisto el sesgo de una tarde ya de por sí discutible. Solía ocurrir siempre a la misma hora, poco antes de ponerse el sol. Había unos instantes de silencio, mientras los transeúntes cerraban los paraguas, y algunos con gesto incrédulo se atrevían a mirar hacia arriba. Coronando las altas paredes que enajonaban sus mudanzas, aquella bóveda ficticia se rasgaba en charcos de claridad intempestiva, y salían de la nada a chapotear en elosmanadas de bisontes azules pariéndose unos a otros a ritmo de vértigo. Sus pauces despedían volutas de aliento rojo y entrecortado, nubes de orgasmo rotas contra el agudo filo de los edificios.

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Caperucita en Manhattan

1 Mar

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UNO

Datos geográficos de algún interés y presentación de Sara Allen

La ciudad de Nueva York siempre aparece muy confusa en los atlas geográficos y al llegar se forma uno un poco de lío. Está compuesta por diversos distritos, señalados en el mapa callejero con colores diferentes, pero el más conocido de todos es Manhattan, el que impone su ley a los demás y los empequeñece y los deslumbra. Le suele corresponder el color amarillo. Sale en las guías turísticas y en el cine y en las novelas. Mucha gente se cree que Manhattan es Nueva York, cuando simplemente forma parte de Nueva York. Una parte especial, eso sí.

Se trata de una isla en forma de jamón con un pastel de espinacas en el centro que se llama Central Park.

Retahílas

23 Feb

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Ilustración: Bordado de Rosa Pérez
“RETAHÍLAS”


PRELUDIO

A pocos minutos de ocultarse el sol por detrás de la serranía azulada que flanquea la aldea de N… y cada una de cuyas crestas tiene en la toponimia de aquel mísero lugar un nombre de resonancias a la vez familiares y misteriosas, tres chiquillos, subidos a un montículo rocoso que se yergue en las afueras, acababan de ver marcharse la última rayita incandescente del sol de agosto cuando avistaron, aún lejos, por el abrupto camino que nace a dos leguas y media en la cabeza de partido más cercana, un automóvil negro que les pareció de servicio público y dejaron sus juegos para mirarlo llegar. Subía despacio por la pendiente, envuelto en una leve polvareda blanca, y a ratos lo perdían de vista en las revueltas del camino festoneado de oscuras arboledas, de viñas y zarzales […]


Licencia editorial para Círculo de Lectores, S. A. (1988) por cortesía de Ediciones Destino, S.A. (Introducción de Rafael Conte)

Carmen Martín Gaite (1925-2000)


Nubosidad Variable

6 Feb

Ilustración: “La visita”, Moritz von Schwind, 1855.

EDITORIAL ANAGRAMA, S. A.


I. PROBLEMAS DE FONTANERIA

 

Ayer, después de casi dos meses de tiempo inseguro y chaparrones intermitentes, que según parece han sido agua bendita para el campo, estalló por fin la primavera y la sentí bullendo provocativa a través de los cristales de la ventana. Fue la sombra fugaz de una paloma la que reveló, al desaparecer, ese raudal de luz que todo lo invadía con el asalto de su llamada, un tirón anacrónico hacia aventuras ya imposibles. Me acordé de que había soñado con Mariana León. Estábamos tumbadas en el campo mirando las nubes; antes habían pasado otras muchas cosas no tan placenteras, creo que me perseguían porque estaba implicada en un atentado, y es posible que allí encima de la hierba se lo estuviera contando a Mariana, aunque no estoy segura, ni tampoco de que ella viniera conmigo cuando lo de la persecución. De los sueños aterriza uno con la cabeza tonta y siempre se han perdido cosas fundamentales. La luz que entraba por la ventana, aunque parecida a la del sueño, solamente consiguió hallar eco en la arritmia de mi respiración, como un aleteo de mariposas agonizantes.
Eduardo ya se había levantado. Sin apartar los ojos de la ventana, estuve un rato inmóvil oyendo el ruido de la ducha, que venía a aumentar mi desazón colándose por la puerta del cuarto de baño […]


Carmen Martín Gaite (1925-2000)