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Primavera negra (Henry Miller)

16 Feb

EL DISTRITO 14

Lo que no está en medio de la calle es falso,
derivado, es decir, literatura.

Soy un patriota del distrito 14 de Brooklyn donde me crié. El resto de los Estados Unidos no existe para mí, excepto como idea, o historia o literatura. A los diez años fui arrancado de mi suelo nativo y llevado a un cementerio, un cementario luterano, donde las lápidas están siempre en orden y las coronas nunca se marchitan.
Pero yo nací en la calle y me crié en la calle. “La calle abierta de la era post-mecánica desde la más hermosa y alucinante vegetación de hierro…”, etc. Nací bajo el signo de Aries, que da un cuerpo fogoso, activo, enérgico y algo inquieto. ¡Con Marte, en la novena casa!.
  Haber nacido en la calle significa vagar toda la vida, ser libre. Significa accidente e incidente, drama, movimiento. Significa sobre todo, ensueño. Una armonía de acontecimientos irrelevantes que dan a nuestro vagabundeo una certitud metafísica. En la calle se aprende lo que son realmente los seres humanos, de otro modo o más adelante, uno los inventa. Lo que no está en medio de la calle, es falso, derivado, es decir, literatura. Nada de lo que se llama “aventura” se acerca nunca al sabor de la calle. No importa que volemos al polo, que nos sentemos en el fondo del océano con una almohadilla en la mano, que levantemos nueve ciudades una tras otra o que, como Kurtz, remontemos un río y nos volvamos locos. No importa cuán excitante, cuán intolerable sea la situación, siempre habrá salidas, siempre habrá mejoras, comodidades, compensaciones, periódicos, religiones. Pero alguna vez no hubo nada. Alguna vez fuimos libres, salvajes, asesinos.

 

Traducción por Patricio Canto.  Santiago Rueda – Editor.  Buenos Aires.