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El espejo en el espejo

20 Sep

Perdóname, no puedo hablar más alto.
No sé cuándo me oirás, tú, a quien me dirijo.
¿Y acaso me oirás?
Mi nombre es Hor.
Te ruego que acerques tu oído a mi boca, por lejos que estés de mí, ahora o siempre. De otro modo no puedo hacerme entender por ti. Y aunque te avengas a satisfacer mi ruego quedarán bastantes secretos que tendrás que desvelar por tu cuenta. Necesito tu voz donde la mía falla

Título: El espejo en el espejo
Autor: Michael Ende
Traductores: Anton y Genoveva Dieterich
Editorial: Alfaguara

La sopera y el cazo

2 Mar

86a2efa255.pngHabía una vez dos reinos: uno estaba a la izquierda de una gran montaña y el otro a la derecha.

Por eso, a uno de los reyes lo llamaban el rey izquierdo y el otro recibía el nombre de rey derecho: Y que a nadie se le ocurra pensar que detrás de estos nombres se esconde un doble sentido; sencillamente se llamaban así, y de igual manera podía haber sido al contrario.

Jim Botón y Lucas el maquinista

18 Feb

Jim Knopf und Lukas der Lokomotivführer - Jim Botón y Lucas, el maquinista

Das Land, in dem Lukas der Lokomotivführer lebte, hieß Lummerland und war nur sehr klein.

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El país en el que vivía Lucas, el maquinista, se llamaba Dormolandia y era muy pequeño.

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 Michael Ende

La historia interminable

5 Feb


Ésta era la inscripción que había en la puerta de cristal de una tiendecita, pero naturalmente sólo se veía así cuando se miraba a la calle, a través del cristal, desde el interior en penumbra.

Michael Ende

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TAIRAUQITNA

rednaeroK darnoK lraK :rebahnI

Diese Inschrift stand auf der Glastür eines kleinen Ladens, aber so sah sie natürlich nur aus, wenn man vom Inneren des dämmerigen Raues durch die Scheibe auf die Straße herausblickte.

Michal Ende

Momo

3 Feb


In alten, alten Zeiten, als die Menschen noch in ganz anderen Sprachen redeten, gab es in den warmen Ländern schon große und prächtige Städte. Da erhoben sich die Paläste der Könige und Kaiser, da gab es breite Straßen, enge Gassen und winkelige Gässchen, da standen herrliche Tempel mit goldenen und marmornen Götterstatuen, da gab es bunte Märkte, wo Waren aus aller Herren Länder feilgeboten wurden, und weite schöne Plätze, wo die Leute sich versammelten, um Neuigkeiten zu besprechen und Reden zu halten oder anzuhören. Und vor allem gab es dort große Theater.

En los viejos, viejos tiempos, cuando los seres humanos hablaban todavía en lenguas muy distintas, ya había en los países cálidos ciudades grandes y espléndidas. Se alzaban allí los palacios de reyes y emperadores; había calles anchas, callejas estrechas y callejuelas sinuosas; había magníficos templos con estatuas de oro y mármol dedicadas a los dioses; había mercados multicolores, donde se ofrecían mercancías de todos los grandes países, y plazas amplias y hermosas, donde la gente se reunía para comentar las novedades y pronunciar o escuchar discursos. Sobre todo, había allí grandes teatros.

Michael Ende