Archivo | Olivier Rolin RSS feed for this section

Port Sudan

17 Jul

figuur.jpg

Me enteré de la muerte de A. en Port Sudan. Los azares del correo de estos países hicieron que la noticia me llegara bastante tiempo después de que mi amigo hubiera dejado de vivir. Un funcionario desastrado, desfigurado por la lepra, que llevaba un gran revólver en una funda atada a la cintura mediante un látigo de piel de búfalo trenzada, me entregó la carta al final del día. Su rostro sin labios, con las orejas como crestas de gallo, constituía una perpetua sonrisa burlona. Se hubiera dicho que aquél era un cuerpo esculpido en la madera sardónica de una danza macabra. Como casi todos los que sobrevivían en la ciudad, su ocupación principal era por lo demás, la extorsión y el asesinato. Cómo había conseguido la carta, lo ignoro. Quizás se la había robado a la muerte misma.

Anuncios