Archivo | Philip Roth RSS feed for this section

Cuando ella era buena

8 May

El sueño de su vida no consistía en ser rico, famoso, poderoso y, ni siquiera, feliz … sino, simplemente, en ser civilizado. No podría haber citado las cualidades de esta vida cuando dejó la casa, o choza, de su padre, situada en los bosques norteños del estado; su proyecto era bajar hasta Chicago y descubrir. Sabía con certeza lo que no quería: vivir como un salvaje. Su propio padre era un hombre bárbaro e ignorante; cazador de pieles, luego leñador y, hacia el fin de su vida, sereno en las minas de hierro. Su madre era una mujer sencilla, de naturaleza servil, que jamás había pensado en desear algo distinto a lo que tenía; si lo deseaba, si en realidad era otra y no la que parecía, comprendía qe no era prudente hablar de sus deseos en presencia de su marido.

Editorial Bruguera. Traducción de Horacio y Margot González Trejo

Anuncios

El lamento de Portnoy

17 Feb

 

Estaba tan profundamente incrustada en mi conciencia que parece como si durante mi primer año de escuela yo hubiera creído que cada una de mis maestras era mi madre disfrazada.

Philip Roth, 1969