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Sula

18 Ene

En otro tiempo, en aquel lugar donde arrancaron de raiz las matas de beleño y de zarzamora para hacerle sitio al campo de golf de Medallion City, había un barrio. Ocupaba las colinas, por encima de la ciudad de Medallion – construida en le valle-, y se extendía hasta el río. Ahora, el lugar recibe le nombre de barrio residencial, pero, cuando vivían allí los negros, lo llamaban el Fondo.

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Jazz

23 May

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Sssst… yo conozco a esa mujer. Vivía rodeada de pájaros en la avenida Lenox. También conozco a su marido. Se encaprichó de una chiquilla de dieciocho años y le dio uno de esos arrebatos que te calan hasta lo más hondo y que a él le metió dentro tanta pena y tanta felicidad que mató a la muchacha de un tiro sólo para que aquel sentimiento no acabara nunca. Cuando la mujer, que se llama Violet, fue al entierro para ver a la chica y acuchillarle la cara sin vida, la derribaron al suelo y la expulsaron de la iglesia. Entonces echó a correr, en medio de toda aquella nieve, y cuando estuvo de vuelta en su apartamento sacó a los pájaros de las jaulas y les abrió las ventanas para que emprendiesen el vuelo o para que se helaran, incluido el loro, que decía: “Te quiero”.

Jazz, de Toni Morrison.
Traducción de Jordi Gubern.
La portada corresponde a una edición inglesa.

Sula

19 Abr

En otro tiempo, en aquel lugar donde arrancaron de raíz las matas de beleño y de zarzamora para hacerle sitio al campo de golf de Medallion City, había un barrio. Ocupaba las colinas, por encima de la ciudad de Medallion – construida en el valle -, y se extendía hasta el río. Ahora, el lugar recibe el nombre de barrio residencial pero, cuando vivián allí los negros, lo llamaban el Fondo. Un camino sombreado de hayas, robles, arces y castaños lo unía al valle. Ahora las hayas han desaparecido, y también los perales a los que trepaban los niños para lanzar gritos entre los capullos de su copa a las gentes que pasaban. Se han asignado generosas partidas para el derribo de las destartaladas y descoloridas construcciones que se apiñan a lo largo de todo el camino que conduce de Medallion hasta el campo de golf. Demolerán el salón de billar del Uno y Medio, donde en otro tiempo pies calzados con puntiagudos zapatos de ante se inclinaban hacia el suelo apoyados en los barrotes de las sillas. Una bola de acero reducirá a polvo el Palacio de la Cosmetología de Irene, donde las mujeres reclinaban la cabeza sobre las bandejas de los lavacabezas y dormitaban mientras Irene les untaba el pelo con Nu Nile. Hombres con monos caqui desmantelarán los talones del Asador de Reba donde la propietaria cocinaba, tocada con su sombrero, porque sólo así conseguía recordar los ingredientes.

Toni Morrison
Traducción de Mireia Bofill